martes, 19 de julio de 2011

Noches Blancas de Amor

Una noche

Blanca de amor

oiré tus pasos

acariciar la vereda de mi piel.

Y seremos dos.

De pronto

se allanaran las montañas de olvido,

se cubrirán los valles con el verbo amar.

No habrá horizontes ni distancias

tampoco lejanías.

¿Qué será del extrañar?

si solo existirá el “TE AMO”.

Quizás parezca extraño

tal vez tonto pensar todo esto,

como creer que existen

“NOCHES BLANCAS DE AMOR”.

Es que he recostado mis sienes en la luna

para soñar contigo amor.

miércoles, 6 de julio de 2011

Estos versos cargados de inmensa sencillez, de imágenes metafóricas dormidas en palabras, tal vez no consigan reflejar fielmente lo que ocurre en aquellos corazones que cotidianamente pasan por este mundo de manera imperceptible.

Vidas que se mecen entre los brotes primaverales de amor, hasta los grises “elegantes” del dolor.

Existen en estas estrofas, realidades externas, demarcadas de manera alegórica por un corazón que se despoja de retratos del mundo interior cargados de emoción, para no ser egoísta y regalarlos en el lenguaje del amor.

Un alma henchida en honda poesía, llena de “bellos paisajes”, pero también de “deslucidas ruinas”. Un horizonte reducido a esos corazones deseosos de amar. Pretendo volcar armoniosamente en el anverso y reverso de cada pliego, lo que estas manos incansables de hablar, puedan dejar grabado en la imaginación de aquellos ojos que descansen sus pupilas sobre estas páginas que aquí regalo